sábado, 23 de abril de 2016

PLANES DE GOBIERNO Y ORDEN INTERNO


KEIKO VS. PPK

Actualmente el Perú, está finalizando un nuevo proceso electoral totalmente accidentado desde su inicio. Estamos en la curva final de una segunda vuelta “democrática”, entre dos candidatos que han logrado el favoritismo del pueblo entre 19 postulantes. Ambos candidatos presumen conocer la problemática de la inseguridad pública y de la criminalidad que asola al país, y  plasman en sus Planes de Gobierno” medidas y acciones para solucionar esta difícil situación.  

         Este drama nacional que agobia y asfixia a la sociedad en su conjunto, es un problema que hasta la fecha continua sin solución posible, donde muchos gobiernos han fracasado, donde las estrategias y los planes operativos no han logrado los resultados esperados, donde el Estado y sus instituciones muestran agotamiento funcional  para atenuar este flagelo, que ha alcanzado un crecimiento descontrolado y minimizado el esfuerzo de los órganos de seguridad y justicia,  menguando las expectativas de protección y defensa de la población.

         Ambos candidatos enfocan en sus planes de gobierno el tema de la seguridad ciudadana desde sus propios estilos, uno más trabajado que el otro, pero con características similares: generales, teóricas, coyunturales e inviables; no especifican claramente el “que” y el “como”, por ende, no consideran políticas ni estrategias para tal fin a corto y mediano plazo, menos objetivos y metas en el tiempo. Al parecer solamente se refieren a un listado de actividades y medidas por realizar durante los cinco años de gobierno, basadas en estadísticas sobre delitos y victimización, en la necesidad de más presupuesto para la adquisición de recursos logísticos, medios de comunicación, mayor cantidad de personal, etc. 

Además, no se realiza una evaluación técnica del desempeño del Sistema Nacional de Seguridad Ciudadana, para decidir si continua vigente o se desactiva, ya que actualmente se percibe como un organismo inútil y burocrático, sin resultados relevantes de trabajos multisectoriales para contrarrestar la criminalidad.

      Ahora bien, con el propósito de reorientar constructivamente las acciones y medidas sobre seguridad ciudadana expuesta en los mencionados planes de gobierno, me permito sugerir algunos conceptos relacionados a este tema. En primer lugar, debemos recordar que un “Plan de Gobierno” es un instrumento de acción política, económica y social, materializado en un documento que contiene un conjunto de objetivos a alcanzar por un gobierno en un plazo determinado, y los medios necesarios para ello. En segundo lugar, el aspecto denominado “seguridad Ciudadana”, es un término muy limitado para abarcar la problemática de la “Inseguridad Pública”, que enfrenta el Estado y la sociedad en su conjunto. Para definir con mayor precisión este concepto debemos recurrir a la Constitución Política del Perú, que en su artículo 118.inc.4, dice: “corresponde al Presidente de la República: velar por el orden interno y la seguridad exterior de la República”; y el artículo 166 que expresa: “la Policía Nacional del Perú tiene por finalidad fundamental garantizar, mantener y restablecer el orden interno. Presta protección y ayuda a las personas y a la comunidad. Garantiza el cumplimiento de las leyes y la seguridad del patrimonio público y privado. Previene, investiga y combate la delincuencia. Vigila y controla la frontera”.

En tal sentido la denominación adecuada para este aspecto debe ser el de “Orden Interno”, entendido este como: “La situación de tranquilidad y paz social dentro del territorio nacional, regulado por el derecho y el poder político, en el cual, las autoridades ejercen sus funciones y atribuciones y los ciudadanos sus derechos y libertades, garantizando la existencia y estabilidad del Estado así como la convivencia pacífica, facilitando el logro del fin supremo del Estado y de la sociedad”. 

     Este Orden Interno se materializa en dos frentes, ambos aparentemente diferentes pero técnicamente relacionados: la Seguridad Pública referido a la defensa del Estado y de sus instituciones; y la Seguridad Ciudadana orientada a la protección de las personas y sus bienes. La Seguridad Publica considera todas las manifestaciones de inseguridad que atenta contra la estabilidad del Estado, del Sistema Político y de las Instituciones Públicas, tales como: el narcoterrorismo, conflictos sociales, corrupción, crimen organizado, etc. La Seguridad Ciudadana todas aquellas amenazas y riesgos que afectan la integridad Física de la población y la protección de sus bienes, tales como: la delincuencia en sus diversas formas y modalidades (delito común ó callejero, en bandas organizadas, delito trasnacional, etc.), pandillaje, etc.

     De conformidad a esta estructura, la lucha contra estas manifestaciones de inseguridad requiere de acciones y medidas especificas para contrarrestar sus efectos, porque el tratamiento para cada una de ellas son diferentes; entonces, los  problemas a resolver requieren la organización, preparación y participación de entidades y personal preparados y entrenados para tal fin y de recursos logísticos y técnicos adecuados, pero las estrategias deben ser colegiadas, coordinadas y de responsabilidad compartida, con los sectores y organismos afines al problema.

     Si bien es cierto, que la responsabilidad Constitucional del Orden Interno recae en el Presidente de la República, la responsabilidad política corresponde al Sector Interior y  la operativa a la Policía Nacional; sin embargo, también otros sectores é instituciones Públicas según el ordenamiento jurídico vigente, deben participar en esta terea tales como: el Ministerio Público, Poder Judicial, Congreso de la República, Gobernadores Regionales, Instituto Nacional Penitenciario, Municipios, etc. de acuerdo a los roles que les establece sus dispositivos legales en vigencia.

     Finalmente, otro aspecto que debe ser considerado como  tema  fundamental en esta problemática, es la Prevención Nacional, que debe ser ejecutada en forma  multisectorial, lo que exige  la participación de todas las entidades del Estado, tendente a crear en el país la “Cultura de la Prevención”, como instrumento socio-político vital en la lucha contra la Inseguridad Nacional.
     Todas estas sugerencias de ser aceptadas, deben estar contenidas en políticas y estrategias de gobierno, para ser ejecutadas en forma coordinada por los órganos responsables del  gobierno, y los resultados supervisados  y evaluados  por el Ministro del Interior como responsable político del Orden Interno. 

     Es momento de cambiar la mentalidad de nuestros dirigentes políticos y funcionarios públicos, en el sentido de que los problemas no se pueden resolver unilateralmente, cada sector es incapaz de solucionar la diversidad de necesidades y reclamos de la población; por ende, la policía nacional no puede combatir solitariamente la delincuencia, el crimen organizado, los conflictos sociales, etc., si las demás  instituciones corresponsables no cumplen las actividades que por ley  les corresponde. La única forma de lograr el éxito esperado, es actuar en forma coordinada, colegiada y con el respaldo político suficiente. Los planes de gobierno de los dos candidatos que pugnan por lograr la presidencia de la republica deben tener en cuenta estas iniciativas, para adecuar sus propuestas sobre “seguridad Ciudadana. Estamos a tiempo. 




Cnel. PNP (r) Julio Cesar Garazatúa Vela