viernes, 1 de julio de 2016

EDUCACION SIN FRONTERAS

Aproximadamente hace una década, durante una conferencia internacional de la NET-SID, un organismo no gubernamental dedicado a procurar el acceso de los niños pobres del mundo a la educación, el gobierno del Perú de aquel entonces, sostuvo que sin educación no hay libertad, y que el país estaba decidido a reorientar sus esfuerzos y presupuestos a lograr una educación sin fronteras.



  Nuestros gobiernos, siempre pregonan haber realizado esfuerzos denodados para que la educación llegue a las grandes mayorías, a los estratos más pobres; sin embargo, estas  aseveraciones continúan siendo una promesa no cumplida, en razón que la educación no recibe el trato prioritario que le debe dar el Estado.

  La realidad y el tiempo nos muestra que la educación ha sido y es, uno de los sectores menos atendidos por nuestros gobiernos. El sistema educativo en el país generalmente se reduce a la construcción de escuelas con afanes populistas, en tener maestros mal capacitados y peor pagados, en enseñar currículos desactualizados, y en emplear métodos desfasados. Lo cierto es, que nuestro sistema educativo, según los especialistas, no ha resuelto aun, el problema de la cobertura y calidad educativa, y que el Estado todavía no tiene claro que hacer para enfrentar de manera efectiva ambos problemas.
Nudos de Quipu

  El problema de la cobertura en la educación básica, aun es una deuda pendiente con los niños del Perú, a pesar que en los últimos años se ha tratado de mejorar el sistema de cobertura educativa, pero el freno que persiste es la falta de una política de Estado que oriente en forma clara este problema. Asimismo, la calidad educativa se encuentra lejos de los estándares internacionales de rendimiento escolar; según encuestas de Instituciones especializadas la calidad educativa en el país esta relegada en comparación con otros Estados. Todavía subsisten desigualdades en la calidad de enseñanza entre los colegios públicos y privados, y la brecha se agrava, cuando se refiere a zonas urbanas y rurales.

  Este problema educativo dice Gómez Gallardo, también está relacionado con la propuesta pedagógica del gobierno, es necesario tener en cuenta que cada docente requiere mejorar su calidad profesional, pero el mismo gobierno no coadyuva a tal fin, para posibilitar en forma más abierta la capacitación docente, teórica y práctica. La reforma educativa debe contemplar un currículo abierto y flexible frente a los modelos curriculares cerrados y obligatorios. El viejo modelo de enseñanza sigue vigente en el marco del actual funcionamiento del sistema educativo, al no haberse desarrollado adecuadamente las libertades básicas de las instituciones educativas y de los maestros, como: la libertad de enseñanza, la libertad de programar, la libertad de horarios y de espacios. Continua vigente el modelo intervencionista del Estado.

    En una sociedad plural como la nuestra, la oferta educativa debe ser plural, sin embargo no se atiende adecuadamente esta oferta, en razón que los maestros y las instituciones no ejercitan estas libertades en los diseños curriculares, pues están acostumbrados a modelos verticales de currículos dictados desde afuera.

  Asimismo, la educación peruana presenta otro problema: como ligar el sistema educativo al aparato productivo. En los niveles primarios, secundarios y superior no se imparte una adecuada preparación orientada al trabajo y al empleo productivo, lo que hace necesario proporcionar al alumno la formación científica y tecnológica que esté ligado a las necesidades y requerimientos del aparato productivo. Lamentablemente se continúa impartiendo una educación memorística, pragmática, enciclopedista e improductiva.

  Vernor Muñoz Villalobos, experto Costarricense en temas de educación; dijo, que en la llamada década de la “educación inclusiva” (2003-2012), nuestro sistema se caracterizaba más bien por la exclusión, y estaba considerado como un país con bajo nivel educativo en Latinoamérica. Sostenía, que el Perú tiene que buscar su propia respuesta; es un país multiétnico y multicultural la inclusión pasa necesariamente por el reconocimiento de todos los pueblos que integran nuestra nación. Consideraba, que debemos cambiar el modelo educativo tradicional, porque se centra básicamente en el razonamiento verbal y matemático, y se deja de lado, la música las letras, las artes y la investigación científica tecnológica, pese a su demostrada importancia.

  Ahora bien, cada sociedad tiene su propia actitud frente a las exigencias educativas del tercer milenio. Esta actitud es uno de los factores menos advertidos, pero más determinantes del comportamiento social, y se refleja en la manera en que la sociedad prepara a sus niños y jóvenes para la vida adulta. En las sociedades estancadas, el pasado se introduce en el presente y se repite en el futuro; se prepara al niño con los cocimientos del pasado, pues estos serán los mismos que necesitara en el presente y futuro: reglamentación vertical, falta de individualización, rígidos sistemas de aulas, entre otros. El escolar no solo aprende nociones que le servirán más adelante, sino que adopta un estilo de vida modelado por la sociedad y sus costumbres.

  Actualmente, no basta comprender el pasado, ni siquiera el presente, se debe aprender a prever el futuro; en tal sentido, la educación debe generar presunciones sobre la clase de trabajo, profesiones y conocimientos que necesitaremos en el “mañana”; sobre los nuevos modelos familiares; la clase de problemas éticos y morales que se plantearan; el avance de la ciencia y la tecnología; y el tipo de organización social en que nos tocara vivir. Considerando la velocidad del nuevo milenio, los conocimientos serán perecederos, lo que hoy es un hecho, mañana no tendrá vigencia. Esto no quiere decir que no se deba aprender hechos y datos actuales, pero lo importante es aprender a manejarlos, aprender a sustituir las viejas ideas, pero conociendo el tiempo y el modo de hacerlo. El analfabeto del “mañana”, no será el que no sabe leer ni escribir, sino el que no sabe “aprender” el futuro.

  El sociólogo Benjamín Singer afirma, que cada niño debe llevar en su mente no solamente un autorretrato actual, también imágenes de cómo quiere ser en el futuro. Esa visión de futuro, es el camino que debe seguir para alcanzar sus metas en el tiempo. Sin embargo, las escuelas tratan el espacio y el tiempo de manera contradictoria; por ejemplo, en casi todas las escuelas los alumnos son cuidadosamente situados en el espacio. Estudian geografía, emplean mapas, planos, y globos terráqueos, para situarse no solamente con referencia a su ciudad, región y país; sino, incluso se les explica las relaciones espaciales de la tierra con el resto del sistema solar y con el universo. En cambio, cuando tratamos de situarlos en el tiempo, los cargamos de nociones del pasado sobre el país y del mundo; no existen eslabones que nos relacionen con el “mañana”. Si los niños y los jóvenes tienen que adaptarse rápidamente a los cambios que exige el nuevo milenio, debemos enmendar esta distorsión, para reorientar sus mentes a explorar los problemas políticos, sociales, psicológicos y éticos, con los que deberán enfrentarse en la edad adulta.


  El nuevo gobierno del Perú, debe proyectar la visión de un sistema educativo que corrija estos problemas estructurales que todavía subsisten en la educación del país, para posibilitar una reforma educativa realista, inclusiva, viable, con instituciones creíbles, que permita enfrentar el futuro en mejores condiciones de éxito. 


Cnel. PNP (r) Julio Cesar Garazatua Vela

No hay comentarios.:

Publicar un comentario

Tus comentarios son importantes y nos interesan